Capítulo III – Los personajes de la casa de Nala & Chris
Cada miembro de esta familia tiene su propia historia, sus pasiones y sus pequeñas manías.
Eso es lo que hace que su día a día sea tan entrañable: una mezcla de risas, ternura y un toque de caos alegre.
Nala
Escritora de cuentos infantiles. Dulce y serena, pero en el fondo, toda una femme fatale.
Una madre atenta y paciente que siempre escucha, ama su trabajo y encuentra el equilibrio entre crear y pasar tiempo con sus hijos.
Sus pasiones: la jardinería, la repostería y la costura.
Cada noche, le encanta leerles cuentos a sus hijos, con esa voz suave que los calma antes de dormir.
También es una soñadora: de esas que todavía creen en los cuentos de hadas.
Chris
Militar de profesión, Chris estuvo mucho tiempo fuera, pero desde que volvió, saborea cada momento junto a su familia.
Es un padre presente y protector, siempre listo para jugar al fútbol con las niñas o encender la barbacoa en cuanto sale el sol.
Conquistó a Nala una noche en un pequeño bar: ella lo vio tocar el piano, absorto en la música. Ese momento lo cambió todo.
Rachel (9 años)
Una niña tranquila y soñadora, a Rachel le encanta leer, dibujar y ayudar a Nala en la cocina.
Le apasiona el ballet clásico, Sailor Moon y le encanta disfrazarse en Halloween.
Siempre con un libro o un cuaderno de dibujo en la mano, tiene ese lado de pequeña adulta responsable, aunque su risa sigue siendo la de una niña.
Cuida con cariño a sus hámsteres, a quienes considera sus verdaderos compañeros de secretos.
Vanilla (3 años)
Un pequeño tornado rosa, Vanilla adora los conejitos, los purpurines y los mimos.
Pasa horas en su habitación jugando, inventando historias y «ayudando» a Nala con los mellizos.
Es una hermanita mayor muy cariñosa, pero siempre lista para alguna travesura con Zoé.
Nada la hace más feliz que un buen tentempié y un momento de complicidad con mamá.
Zoé
Juguetona, vivaz y un poco traviesa: Zoé es la bola de energía de la casa.
Siempre lista para hacer de las suyas, le encanta la Navidad, los dulces, el chocolate y todos los peluches del mundo (¿especialmente los elefantes?).
Su risa es contagiosa, y aunque a veces vuelva loca a toda la familia, es imposible no quererla.
Los perros: Vanille, Texas, Tisha & Caramel
La familia no estaría completa sin ellos.
Vanille, la mayor, es la compañera fiel de Nala: la sigue a todas partes y cuida de los mellizos como si fuera otra madre.
Texas, el papá, es un alma dulce: el primero en acomodarse frente a la chimenea en cuanto llega el frío.
Y sus pequeños, Tisha y Caramel, inseparables, siguen a Zoé en todas sus aventuras… ¡y travesuras!
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